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domingo, 21 de abril de 2013

Grândolada

25 de abril de 1974 : Revolução dos Cravos
 
Grândola, Vila Morena
(terra da fraternidade / o povo é quem mais ordena / dentro de ti ó cidade...)
José "Zeca" Afonso

Abril vuelve a Portugal.- Junto al miedo, la pobreza y los ajustes que acarrea la crisis, en las calles lusas surge una rebelión pausada y firme que entona el viejo himno de la Revolución de los Claveles. Una nueva ola de cambio reclama justicia social ante los recortes. (Antonio Jiménez Barca, ElPaís Semanal domingo 07.04.2013, LEER TODO).

Menos mal que nos queda Portugal: ¡Que se lixe a Troika!

El falso pastor (El Roto, ElPaís 24.03.2013)

sábado, 8 de diciembre de 2012

No es economía, es ideología

 
Las páginas naranjas de ElPaís del domingo 28.10.12 reproducían un artículo de Paul Krugman, profesor de Economía de la Universidad de Princeton y Premio Nobel 2008, escrito con motivo de la confrontación Obama / Romney y a favor de la política económica del demócrata, titulado "El secreto de nuestra falta de éxito" y de dónde me permito extraer lo siguiente:

Parece que por fin la economía estadounidense está recuperándose en serio, ahora que la vivienda empieza a repuntar y la creación de empleo supera el aumento de la población en edad de trabajar... ¿Por qué se ha alargado tanto la recesión? La respuesta -respaldada por pruebas abrumadoras- es que esto es lo que suele pasar después de una crisis financiera severa.
En cuanto a las pruebas, el estudio más famoso es el de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, de Harvard, que han analizado crisis financieras anteriores y observado que este tipo de crisis por lo general van seguidas por años de desempleo elevado y crecimiento débil... Y trabajos más recientes del Fondo Monetario Internacional lo confirman: las crisis que se producen como consecuencia de una fuerte acumulación de deuda del sector privado proyectan largas sombras en el futuro de la economía.
¿Por qué es lenta la recuperación después de una crisis financiera? Las crisis financieras están precedidas por burbujas de crédito; cuando esas burbujas estallan, muchas familias y/o empresas se quedan con unos niveles elevados de deuda que les obligan a reducir sus gastos. Esta reducción de gasto, a su vez, deprime la economía en su conjunto.
En concreto, lo que la economía necesita después de una crisis financiera es un aumento temporal del gasto público para sostener el empleo mientras el sector privado arregla sus balances de situación.
Miren: la economía no es una ciencia hasta el punto en que nos gustaría que fuera. Pero cuando hay pruebas abrumadoras para una premisa económica... tenemos el derecho a esperar que los políticos y sus asesores respeten esas pruebas.
 
(Conciso y categórico el tal Krugman).
 
 
En la "ciencia económica" se utiliza la locución latina "ceteris paribus", que significa literalmente "(siendo) las demás cosas igual" y que se emplea traducida como "permaneciendo el resto constante", para aislar y analizar la influencia que alguna variable en particular ejerce sobre un asunto que esté condicionado por muchos factores. Si decido bajar el precio de los melones en mi puesto en el mercadillo del próximo domingo es de suponer que venderé mayor cantidad de melones. Y esto es así "ceteris paribus", porque puede resultar que el domingo, sin haberlo tenido en cuenta o contra todo pronóstico, salga especialmente lluvioso, la afluencia de clientes sea escasa y la venta de melones, a pesar de la rebaja, sea mínima.
 
Esto de analizar sólo algunos de los factores de un sistema complejo, bien para cargarnos de razón ante el personal o bien para engañarnos incluso a nosotros mismos, también lo realizamos con frecuencia en nuestra vida cotidiana en otras situaciones que ponen muchas variables en juego. Y hablando de juegos, me cuenta mi vecino que el entrenador del Algarrovillo C.F., a pesar de lo que cobra, no tiene ni puta idea de fútbol porque alinea en el lateral derecho a Hernández que no pasa del centro del campo ni para efectuar un saque de banda y, sin embargo, mantiene en el banquillo a su gemelo Fernández, técnico carrilero que despliega un impresionante físico para subir la banda a fin de ensanchar el campo y abrir la defensa contraria, además de surtir de precisos centros a nuestros delanteros. Yo le replico que "ceteris paribus" tiene razón, pero cuando le recuerdo que hace tres domingos por lesión de Hernández jugó Fernández, el fino carrilero de su preferencia, y que si bien es cierto que el Algarrovillo C.F. consiguió tres goles, recibió cinco en otras tantas internadas del delantero contrario precisamente por el carril derecho que defendía Fernández, mi vecino se altera, dice que la culpa sigue siendo del pelanas del entrenador que alinea de central a Diplodocus cuando tiene en el banquillo a Velociraptor que por su movilidad y agresividad características tapa los huecos que el carrilero deja con mayor efectividad... y que soy un jilipollas que no se da cuenta de tal obviedad y que ya empieza a estar harto de mis comentarios.
 
Yo, que permanezco impávido ante tamaña agresión verbal, le corrijo entonces con argumentos fundados en el "efecto mariposa" de la Teoría del Caos, que como ustedes saben viene a decir algo así como que una pequeña variación en las condiciones de un sistema puede provocar que este evolucione de una forma totalmente diferente con efectos amplificados e imprevistos... mas tengo que huir despavorido, pues además, no sé a cuento de qué, de mentar a mi madre en sus nuevas razones, pretende más agresiones, y ahora ya no exclusivamente verbales.

Como mi vecino, políticos, periodistas y tertulianos de verbo fácil pero dudoso rigor, se enrocan sobre sus variables preferidas para arrimar el ascua a su sardina, desconociendo tanto el "ceteris paribus" como el "efecto mariposa", o peor aún, a pesar de conocerlos. Y es que el análisis simplista de sistemas complejos da cancha a cualquiera, indocumentados o arteros.

Cada vez son más las voces que discrepan del fácil dogma gubernamental de reducción del gasto público impuesto desde Berlín. Yo, como Krugman, también me inclinaba a pensar que "cuando hay pruebas abrumadoras para una premisa económica tenemos el derecho a esperar que los políticos y sus asesores respeten estas pruebas", pero también la Constitución avala el "derecho" al trabajo y a una vivienda digna y ya ven ustedes como está el patio, que una cosa es predicar y otra dar trigo. Y digo que me "inclinaba" a pensar eso porque a poco que reflexionen un poco convendrán conmigo que el argumento del Nobel Krugman pretende ser científico lo cual lo invalida para ser aplicado por un Ministro de Economía o un Presidente de Gobierno, que ciencias y artes, sobre todo las malas, siempre estuvieron reñidas, y a seguir esperando ya que tenemos ese derecho.


Recientemente ha sido editado y presentado el libro "No es economía, es ideología" de Economistas Frente a la Crisis (Deusto). En la misma portada advierte que esta es una ideología que no se compadece con el interés general. Detrás de la falsa austeridad que nos proponen hay un proyecto político: la devaluación interna y la precarización del estado de bienestar. Nos dicen que es insostenible y que debemos aceptar recortes en las prestaciones sociales y en los salarios. Que los ajustes deben alcanzar a la sanidad, a la enseñanza y a la investigación. Es su receta para salir de la crisis. ¿Nuestra respuesta? Esa no es la solución, agudiza los problemas, la recesión y la insolvencia. La austeridad impuesta se llama pobreza. ¿Nuestras propuestas? En contraposición a los recortes, reactivación; reformas frente a contrarreformas; el pensamiento económico al servicio de los ciudadanos. Esto es lo que aquí analizamos y proponemos.
 
Y en www.economistasfrentealacrisis.com dicen también que el Gobierno está incumpliendo su programa electoral porque está cumpliendo con su programa político, y que detrás de todas estas medidas no hay economistas incompetentes sino sólo pura y dura ideología, y se venden como supuestas verdades científicas lo que son visiones del mundo o intereses particulares (o sea que De Guindos, peor ministro de Economía de la Unión Europea según ránking elaborado por el Financial Times, no es tan malo como lo juzgan sino que lo hace a posta). Y que quienes ahora, con la crisis claman por la austeridad, no hacen otra cosa que hacer lo que siempre han hecho con crisis o sin crisis: clamar por la austeridad, no en su sentido ético sino en su proyección sobre el contenido y alcance del estado del bienestar, que consideran excesivo; la crisis es su coartada, no su argumento (y ojo que austeridad, como estamos comprobando, es sinónimo también de recorte de libertades).


Angus Deaton, economista británico Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento, decía que las crisis están diseñadas para beneficiar a los ricos. Así tienen más fácil reescribir las normas. Por eso, en EE.UU. la reforma educativa no avanza, porque sus hijos van a universidades privadas. Lo mismo con la sanidad. En crisis estas cosas siempre van a peor (ver mi entrada Cimientos para el futuro del pasado mes de Mayo). Ya ven otro premiado por su argumentación científica que no sirve por la misma razón que no sirve un cosmólogo para comentar el Génesis en una catequesis.
 
¿Quiénes dictan las normas? ¿A quién beneficia la crisis? ¿Hay prisas por salir de la crisis? ¿Hacia dónde fluye el dinero que perdemos en esta devaluación?... Prueben a fijarse más en lo que no se dice porque lo que se dice es una mera distracción.
 
Estos días atrás conversaba con mi amigo Javier, actor de profesión y, por tanto, homónimo y homólogo de Bardem, que recientemente montó un pollo al afirmar que al Gobierno le viene bien tanto paro, y me decía que quizás fuera necesario de nuevo un Frente Popular. ¡Qué barbaridades dicen los actores llamados Javier! Pero... mira que si tuvieran razón.
 

domingo, 3 de junio de 2012

Contumaz anacronismo

       “Calcúlese un cristo ya macilento para
       cada dos personas. Se le extraen las
       alcayatas y se le separa de la cruz, que
       dejaremos aparte. Los estigmas pueden
       mecharse con tocino. Se desencostra
       con agua tibia y se seca cuidadosamente.
       En una fuente de horno y sobre lecho de
       cebollas colocaremos el cristo, al que
       untaremos con abundante mantequilla.
       Una vez salpimentado pueden añadírsele
       especias y finas hierbas al gusto. Se deja
       al horno moderado durante tres días, al
       cabo de los cuales sale completamente
       solo”.
                                         (Ilustración de Milo Manara)

Así empieza un cortometraje realizado en 1977 por Javier Krahe: una voz en off va explicando las imágenes de la receta para cocinar un cristo. El corto se rodó para el Festival de Cádiz de ese año pero no pasó la censura: aquellos eran otros tiempos. Pero, a la espera de aprobarse la Constitución, España empezaba a permitirse ciertas irreverencias para con el, hasta ese momento, único credo permitido y obligatorio.

En diciembre de 2004, las imágenes se emitieron como telón de fondo de una entrevista al cantante en el programa de televisión Lo + Plus y el video terminó en los tribunales. El Centro Jurídico Tomás Moro (“cristianizando el derecho, cristianizando la sociedad”, y en defensa de “la libertad religiosa” y de “la dignidad de la persona, de la familia y de los derechos humanos”) interpuso, invocando el artículo 525 del Código Penal, una querella criminal por “ofensa a los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa” y “escarnio de dogmas, creencias o ritos” (o sea, escarnio de lo religioso = blasfemia). El caso ha sido sobreseído y archivado varias veces  pero hete aquí que, resucitado ocho años después por un juez contumaz y anacrónico, ha llegado a la Audiencia Provincial de Madrid que celebró vista oral esta semana.

Félicien Rops - La tentación de san Antonio (1878)

Ya reconocía el Catecismo patriótico español que “con la gran Cruzada (con mayúsculas según prescribe el recién cocido Diccionario Biográfico Español de la RAH) esos enemigos han quedado vencidos, pero no aniquilados”. El hereje (etimológicamente “el que piensa por sí mismo”) Javier Krahe, no aniquilado aún aunque “fuera de la grey” (congregación de los fieles cristianos bajo sus legítimos pastores), compone nuevos versos para cantar en la sala Galileo Galilei (otro hereje) de Madrid: "El señor no es mi pastor / Yo no soy un borrego".

No se lo tomen a broma: en algunos países, la irreverencia hacia personajes, artefactos, costumbres y creencias religiosas es delito que cuesta la vida. La alternancia democrática azuzada por la crisis económica nos trae de nuevo, como añadido de este neoliberalismo insolidario que "está reescribiendo las normas", desinformación e intolerancia: malos tiempos para la lírica y a comulgar a hostias con ruedas de molino. Dejo aquí estas crucificadas por si alguno quiere meterlas al horno sobre lecho de cebollas, rebozarlas en huevo para pasarlas por la sartén o simplemente asarlas a la piedra. Continúa la pertinaz sequía...  pero no pierdan la sonrisa.

František Drtikol - Sin título (1913)

La Mandrágora fue un soplo de aire fresco que forma parte de la historia musical de una gran mayoría de los españoles de mi generación. Javier Krahe, autor/adaptador de la mayoría de los temas, Alberto Pérez, con unos duduás antológicos, y Joaquín Sabina en sus comienzos, acompañados por el guitarrista Antonio Sánchez, intercambian voces y suenan cazús para interpretar con sencillez y frescura unas cuidadas y divertidas letras. El grupo y el álbum, grabado en directo y editado en 1981, toman el nombre del local situado en la Cava Baja del barrio de La Latina de Madrid, en cuyo sótano actuaban los tres cantautores.
  
Un disco para volver a escuchar con las letras por delante que están AQUÍ.

sábado, 26 de mayo de 2012

Cimientos para el futuro

"Las crisis están diseñadas para beneficiar a los ricos. Así tienen más fácil reescribir las normas. Por eso, en EE.UU. la reforma educativa no avanza, porque sus hijos van a universidades privadas. Lo mismo con la sanidad. En crisis estas cosas siempre van a peor".
(Angus Deaton, economista británico Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento)

"No estoy en condiciones de dar buenas noticias a los españoles ahora, pero lo estaré porque estamos trabajando en los cimientos del futuro, que es lo fundamental".
(YaSabenUstedesQuienLoDice)

"Los cimientos no se ven, pero nadie duda de que los cimientos son lo más importante de todo, porque eso permitirá en el futuro construir con solidez y eficacia".
(SeguroQueSabenUstedesQuienLoDice)

"Pese a la caída del PIB, a la destrucción de empleo y a las dificultades económicas, se están poniendo las bases para la recuperación futura y para corregir los desequilibrios que se han generado en esa situación".
(PorSupuestoQueTambiénSabenUstedesQuienLoDice)

Discúlpenme, mas al oir que van a ponerse las bases o los cimientos para el futuro no puedo evitar acordarme de "Algo personal" de J.M. Serrat. Ahí va completo:

                                  Probablemente en su pueblo se les recordará
                                  como cachorros de buenas personas
                                  que hurtaban flores para regalar a su mamá
                                  y daban de comer a las palomas.

                                  Probablemente que todo eso debe ser verdad,
                                  aunque es más turbio cómo y de qué manera
                                  llegaron esos individuos a ser lo que son
                                  ni a quién sirven cuando alzan las banderas.

                                  Hombres de paja que usan la colonia y el honor
                                  para ocultar oscuras intenciones:
                                  tienen doble vida, son sicarios del mal.
                                  Entre esos tipos y yo hay algo personal.

                                  Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
                                  viajan de incógnito en autos blindados
                                  a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
                                  a colgar en las escuelas su retrato.

                                  Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
                                  espías, listas negras y arsenales;
                                  resulta bochornoso verles fanfarronear
                                  a ver quién es el que la tiene más grande.

                                  Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,
                                  juegan con cosas que no tienen repuesto
                                  y la culpa es del otro si algo les sale mal.
                                  Entre esos tipos y yo hay algo personal.

                                  Y como quien en la cosa nada tiene que perder,
                                  pulsan la alarma y rompen las promesas
                                  y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
                                  nos ponen la pistola en la cabeza.

                                  Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
                                  van a cagar a casa de otra gente
                                  y experimentan nuevos métodos de masacrar,
                                  sofisticados y a la vez convincentes.

                                  No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
                                  ni recuerdan que en el mundo hay niños.
                                  Nos niegan a todos el pan y la sal.
                                  Entre esos tipos y yo hay algo personal.

                                  Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión
                                  de declarar públicamente su empeño
                                  en propiciar un diálogo de franca distensión
                                  que les permita hallar un marco previo

                                  que garantice unas premisas mínimas
                                  que faciliten crear los resortes
                                  que impulsen un punto de partida sólido y capaz
                                  de este a oeste y de sur a norte,

                                  donde establecer las bases de un tratado de amistad
                                  que contribuya a poner los cimientos
                                  de una plataforma donde edificar
                                  un hermoso futuro de amor y paz.

Joan Manuel Serrat - Cada loco con su tema - 1983

sábado, 14 de abril de 2012

Azaña sin hache


(A la presencia de una ausencia)

     Manuel Azaña Díaz, nació en Alcalá de Henares el 10 de enero de 1880 en una familia de sólida posición económica y con presencia en la política local y en la vida intelectual de la ciudad. Segundo de cuatro hermanos, huérfano de padre y madre, vivió su infancia y juventud en casa de su abuela paterna. Alumno de buenas notas, se recuerda como "un devorador de libros". Comenzó los estudios de Derecho interno en el Colegio María Cristina de El Escorial, que abandonó tras sufrir una crisis religiosa, continuándolos en casa y examinándose por libre en la Universidad de Zaragoza, dónde obtuvo la licenciatura con sobresaliente (1898). Se trasladó a Madrid y trabajó de pasante en un despacho de abogados mientras realizaba los cursos de doctorado en la Universidad Central, obteniendo el título también con sobresaliente (1900).
     Volvió a Alcalá para dedicarse a la gestión de los negocios familiares pero el fracaso de los mismos lo llevó de nuevo a Madrid para opositar a Auxiliares en Registros y Notariado, obteniendo plaza con el número uno (1910) llegando tras posteriores ascensos a ser nombrado Oficial Jefe del Cuerpo Técnico de Letrados del Ministerio de Gracia y Justicia (1929).
     Paralelamente a su tarea como funcionario desarrolló una intensa labor intelectual: cursos de Derecho en París, socio de la Academia de Jurisprudencia y del Ateneo de Madrid, colaborador en varias revistas literarias, crítico, conferenciante y notable periodista y escritor.
     Afiliado desde 1913 al Partido Reformista presidido por Melquíades Álvarez, en 1925 fundó Acción Política, agrupación progresista y republicana que se constituyó en partido político en 1930 con el nombre de Acción Republicana (moderado izquierdismo, autonomismo, laicismo, compromiso con la reforma agraria y la reforma del Ejército). Integrado en la Alianza Republicana, participó en el Pacto de San Sebastián para derrocar la Monarquía de Alfonso XIII, y se implicó en la construcción y consolidación de la II República, formando parte del Gobierno Provisional que se hizo cargo del país tras la salida de España del Rey.
     El 12 de Abril de 1931 la coalición republicano-socialista triunfó en las elecciones generales. Acción Republicana obtuvo 30 diputados y enseguida se convirtió, a pesar de su relativamente escasa fuerza parlamentaria, en una formación central de los Gobiernos de la República hasta 1933. Manuel Azaña fue Presidente del Gobierno Provisional de la República entre octubre y diciembre de 1931 y Presidente del Consejo de Ministros entre diciembre de 1931 y septiembre de 1933, además de Ministro de Guerra entre abril de 1931 y septiembre de 1933.
     Tras la derrota de los republicanos de izquierda en las elecciones de 1933, a las que habían concurrido en solitario, el partido se fusionó con otros grupos para formar Izquierda Republicana en abril de 1934, también bajo el liderazgo de Azaña. Integrada en el Frente Popular, Izquierda Republicana consiguió 87 diputados en las elecciones del 16 de febrero de 1936, siendo el tercer grupo parlamentario de las Cortes, tras el PSOE y la CEDA. Entre febrero y mayo de 1936, Manuel Azaña volvió a ser Presidente del Consejo de Ministros y tras la destitución de Niceto Alcalá-Zamora, en mayo de 1936 fue elegido presidente de la República, cargo que mantuvo hasta su dimisión en febrero de 1939. Murió en Montauban, Francia, el 3 de noviembre de 1940.
(De la Wikipedia, resumen)  
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Su biografía de referencia es Vida y tiempo de Manuel Azaña 1880-1940 del historiador Santos Juliá (en bolsillo, Santillana Punto de Lectura 421/1): "La lectura de Azaña despertó mi interés por nuestra reciente historia, tan recusada por una generación que había recibido desde escuelas, púlpitos y tribunas el gran relato de la cruzada de una España verdadera contra otra España que no lo era, sino Anti-España... ¿Cómo fue posible que en la España de los años treinta, de la República y de la Guerra Civil, alguien dijera esas cosas y las dijera así?... Merecía la pena  leer a Azaña porque un pasado que nos cortó abruptamente la guerra de nuestros padres, se convertía, al descubrir su palabra, en un tiempo digno de ser descifrado, un pasado en el que era preciso hurgar porque en él podían encerrarse algunas de las claves para una cabal comprensión de la miseria que nos había tocado en el presente".

Discursos políticos -La oratoria perdida- edición de Santos Juliá en Crítica, es una selección de los mejores discursos de Azaña, explicando las circunstancias y razones que venían a servir: "Azaña ha sido el orador parlamentario más insigne que ha conocido España / Razonamientos rigurosos con aquella perfección verbal / Un orador que habla como si estuviera escribiendo, con la precisión, la riqueza y la elegancia del lenguaje escrito / El más insigne orador parlamentario y el más oído de los oradores a cielo abierto / Emilio Castelar ha encontrado su paradigma, cumbre de la oratoria española / Elevada calidad formal, riqueza de léxico, pulcritud y corrección en la sintaxis, claridad y fuerza en la dicción, consistencia en la arquitectura / El esclarecimiento de la razón en un clima de alta emoción / Afirmaciones incisivas e hirientes, dialéctica demoledora y fascinante, capacidad para convencer, subyugar y arrastrar a las masas / Lógica irrefutable, su rico y exacto vocabulario, la originalidad y profundidad de su pensamiento, la hondura de su perspectiva histórica, la perfección sintáctica de sus largas y perfectamente equilibradas frases / Discursos políticos embebidos de historia, con el propósito de comprender la situación actual pero especialmente de actuar sobre ella". Son las opiniones de Madariaga, Araquistáin, Alcalá-Zamora, Marañón, Mahura, Sedwick, Cossío, Valle-Inclán, Bello, Ortega y Gasset... sus contemporáneos y algunos de ellos también sus adversarios políticos.

Azaña fue uno de los políticos y oradores más importantes en la política española del pasado siglo XX. Sus Memorias, Cartas, Discursos y sobre todo sus Diarios son documentos únicos para el conocimiento de su momento histórico. Pero además fue un notable periodista y escritor. Galardonado con un Premio Nacional de Literatura en 1926 por su biografía La Vida de Juan Valera, sin embargo su obra más conocida es La velada en Benicarló -Diálogo de la Guerra de España-, aquí en edición de Manuel Aragón, Castalia: "Uno de los mejores escritos de su autor, es, además de un libro de historia, una crónica de la guerra civil y el testamento político de Azaña. En ella se contiene un resumen de su pensamiento liberal democrático, una exposición de las causas y motivos de la guerra civil y se levanta acta de las diferentes actitudes políticas en conflicto, con gran objetividad y honradez".

domingo, 1 de abril de 2012

Crisis

(Cuanto más abrevo de la 'Wikipedia' más pasmo me produce. Comprueben ustedes mismos:)

Crisis (del latín crisis, a su vez del griego κρίσις) es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución; especialmente, la crisis de una estructura. Los cambios críticos, aunque previsibles, tienen siempre algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad, pues si no serían meras reacciones automáticas como las físico-químicas. Si los cambios son profundos, súbitos y violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales, van más allá de una crisis y se pueden denominar revolución. Las crisis pueden ocurrir a un nivel personal o social. Pueden designar un cambio traumático en la vida o salud de una persona o una situación social inestable y peligrosa en lo político, económico, militar, etc. También puede ser la definición de un hecho medioambiental de gran escala, especialmente los que implican un cambio abrupto. De una manera menos propia, se refieren con el nombre de crisis las emergencias o las épocas de dificultades.

El Roto, El País 31.03.2012

Forges, El País 26.02.2012

martes, 13 de marzo de 2012

Vuelve la pertinaz sequía


     "Desde la suspicacia podríamos pensar en lo mucho que conviene a los Estados tener en vilo al ciudadano con las noticias sobre el crecimiento o decrecimiento de la economía; el estrés que generan termina facilitando la implantación de medidas correctivas, de recortes, despidos e impuestos que la población, debidamente amedrentada, aceptará sin rechistar."

     "Esto es lo que está sucediendo en este momento en buena parte de los países integrados en la Unión Europea. La proyección de la pérdida de autonomía de algunos Estados miembros en la pérdida de autonomía personal de sus ciudadanos está alcanzando límites literalmente insoportables.... la angustia en la que viven la mayor parte de los ciudadanos de varios países, entre ellos el nuestro, resulta cada vez más perceptible. Y así no puede mantenerse la democracia como forma política.
     Estamos en medio de una crisis económica de una envergadura extraordinaria, pero estamos al mismo tiempo a las puertas de una crisis política todavía peor. En todos los países se está produciendo un condicionamiento bastante intenso en el proceso de formación de la voluntad general, pero en algunos se está llegando al falseamiento del mismo...
     Pero no hay que llegar tan lejos para advertir el falseamiento en el proceso de formación de la voluntad general. En España hemos tenido unas elecciones el pasado 20-N, una investidura de nuevo presidente del Gobierno el 21 de diciembre y vamos a tener elecciones autonómicas el 25 de marzo en Asturias y Andalucía. La ocultación del programa por parte del candidato del partido que se daba por seguro que iba a ser el ganador de las elecciones ha sido la norma.
     Nada se dijo en la campaña electoral y en el debate en televisión con el candidato del partido de la oposición de lo que se iba a hacer. En el debate de investidura se dijo en algunos temas muy importantes lo contrario de lo que se iba a hacer días después en el primer Consejo de Ministros. Y ahora se está reteniendo la presentación de los Presupuestos Generales hasta después del 25 de marzo, a fin de que los ciudadanos asturianos y andaluces acudan a las urnas sin saber lo que el Gobierno se propone hacer.
     La democracia se está convirtiendo en un envoltorio carente de contenido, que recurre cada vez con más frecuencia, si no a la mentira, a la ocultación de la verdad. Así no se puede seguir."

     "Desde la instalación del nuevo Gobierno, el discurso oficial ha abandonado los toques de erróneo optimismo que caracterizaron a las intervenciones del anterior Presidente del Gobierto, sustituyéndolos por un panorama apocalíptico, regido por una variante de la conocida medalla del amor: hoy peor que ayer, mejor que mañana. Desde el punto de vista de la sinceridad política, tal diagnóstico sería estimable. Solo que detrás de la cortina de humo, cobra forma siempre la autojustificación: únicamente es posible hacer lo que el Gobierno hace por el bien de todos los españoles. Con una consecuencia: entramos en un tiempo de sacrificios que inexorablemente han de ser aceptados. Aquellos que se opongan a la política previsible de recortes y recortes... se quedarán solos, expulsados a las tinieblas exteriores."

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     La Guindalera es un barrio de Madrid perteneciente al Distrito de Salamanca. Se cuenta que a principios del XIX existían en los terrenos cercanos al arroyo del Abroñigal unas huertas de guindos, árboles de la familia de las rosáceas, especie de cerezos, de los que se distinguen por ser de hojas más pequeñas y frutos más redondos y comúnmente ácidos que se conservan en aguardiente. El dueño de la huerta era conocido como "Don Guindo" y era el encargado de proveer de este fruto, la guinda, a los conventos de monjas para la elaboración de almíbares y compotas.
     Guinda es también la altura total de la arboladura de un buque. Esto viene relacionado con alguna de las muchas acepciones de guindar: izar, levantar o subir algo que ha de colocarse en alto, incluso dejarlo suspendido, colgado y atado o amarrado; así que metafóricamente también se emplee como colgar a alguien de la horca. Pero la acepción más popularmente conocida de guindar es la proveniente del caló, zincaló o romaní, lengua del pueblo gitano, y significa robar, birlar, afanar, hurtar, sustraer, arrebatar o levantar. 
     Poner a caer de un guindo es criticar, hablar mal de alguien o ponerlo verde o a parir. Sin embargo, caerse de un guindo es como caerse del nido, madurar, o salir de la ignorancia, darse cuenta de algo que se tenía delante de las narices generalmente desde hace tiempo pero que no se quería ver o reconocer.
     Permanecer colgado de un guindo o del guindo ('hanging from the cherry' según la pérfida Albión) se emplea como estar o vivir en el limbo o en la inopia y quiere decir no enterarse de lo que sucede en el entorno, sobre todo cuando es algo conocido de sobra por los demás. 
     Ah! Me olvidaba: guindo en plural y con diéresis es también un sistema operativo, quizá por aquello de colgarse. Por fin pongo la guinda, colofón, terminación, remate o broche, a estos párrafos.