Mostrando entradas con la etiqueta Silvio Fernández. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Silvio Fernández. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de octubre de 2012

Toto Estirado + (X)

(Continuación del relato de Manolo Cáceres; viene de la anterior entrada)

A la izquierda, cartel del Gran Acontecimiento Taurino celebrado en Villar del Rey el 15 de agosto de 1959 con foto de un jovencísimo José Antonio Estirado, "el torero en quien la afición tiene puestas sus esperanzas por su magnífica forma de hacer el buen toreo".


Manolo aprueba oposiciones al Banco de Santander y cambia Sevilla por Jerez de la Frontera que deja para venirse a Badajoz a la administración de la concesionaria Ayala S.A. en 1973 (aquí me cuenta que compartió piso con Juan Carlos Rodríguez Ibarra, futuro presidente de la Junta de Extremadura). En 1975, junto a otros amigos, funda la Agrupación Fotográfica Extremeña. En 1979 oposita al Banco de Vizcaya, compaginando este trabajo con la administración de varias empresas. En 1985 se hace cargo de la gestión de JSol, situado en la calle Donoso Cortés y posteriormente en Juan Carlos I, establecimiento dedicado a la venta y distribución para varias provincias de material fotográfico. Finalmente abre FOTEX, Fotografía de Extremadura, en los soportales de la calle Manuel Fernández Mejías (traseras del Hospital Provincial, entre Puerta Pilar y la Plaza de Minayo). Durante todos estos años ha impartido cursos de fotografía en la Universidad de Extremadura, Escuela Normal de Magisterio, Agrupación Fotográfica Extremeña, Concejalía de Juventud del Ayuntamiento, colegios e institutos de enseñanza y centros de mayores. Hoy continúa dedicándose a la fotografía y el diseño gráfico y a diversos trabajos de investigación histórica, su gran pasión.

No sería hasta años más tarde de mi llegada a Badajoz –continúa Manolo– cuando coincido con sorpresa y alegría con el Toto. Recuerdo que estaba muy afectado por la muerte de su amigo Julio Matito, bajista y voz de Los Smash (ver entrada anterior), en accidente de automóvil volviendo de un programa en Barcelona donde había actuado con su grupo y con los también amigos de Toto, Lole y Manuel. (Julio Matito murió en 1979).

Toto Estirado, Homenaje a los republicanos de Badajoz (1980)

Este cuadro (imagen superior) me lo vendió Toto en el año 1980, creo recordar que por 500 pesetas de las de entonces; fue en Fotografía Paredes en el Pasaje de San Juan a quien por entonces yo le llevaba los papeles. Siempre me lo quiso volver a comprar o que se lo dejara para venderlo, como así hizo con otros cuadros que me había quedado. Con frecuencia y hasta sus últimos días se refería a este cuadro y sus ganas por tenerlo. Se me hace curioso que no lleve su firma, ni tan siquiera la "E" de Estirado; la "B", según me dijo, es la de "Badajoz". En el dorso del cartón-táblex (imagen inferior) sobre el que está realizada la pintura, adquirido en Suero, la papelería especializada en artículos de bellas artes de la calle López Prudencio, puede leerse escrito de su puño y letra, su nombre y "Homenaje a los republicanos de Badajoz".

Toto Estirado, dorso de Homenaje a los republicanos de Badajoz (1980)

Esto de "recuperar" una pintura para su reventa lo denominaba Toto “alquilar un cuadro”: o sea que lo que el anterior propietario había pagado era un disfrute temporal y no una propiedad. Sirva como ejemplo lo que nos cuenta Manolo a continuación: 

Recuerdo que en cierta ocasión me fui de acampada con Toto a Charco Frío, en la margen izquierda del Guadiana frente a la Venta Don José. Allí vi como pintaba tres cuadros del mismo paisaje que tituló "Amanecer", "Atardecer" y "Anochecer" y me los quedé. Un día se presentó en mi casa a la hora de comer y me pidió que le dejara los cuadros, que jamás volví a ver. Supe más tarde que se había citado en la cafetería El Águila con sus amigos del grupo Alameda, que pasaban por Badajoz camino de Cáceres para un concierto, y se los había vendido por 300.000 pesetas. Era mucho dinero, pero Alameda estaba pegando fuerte.

Carátula de Alameda (1979) con los cinco integrantes del grupo:
 Pepe Roca (guitarra y voz), Manolo Rosa (bajo), los hermanos
Manolo y Rafael Marinelli (teclados) y Luis Moreno (batería y percusión)

Una vez más copio y pego de la Wikipedia que Alameda fue un grupo musical español, integrante del llamado rock andaluz, creado a finales de los años 70. Alameda siempre ha estado bajo la sospecha de clonar a Triana, y de hecho sus fundamentos musicales son los mismos, la tradición del rock progresivo y el flamenco, y la forma de abordarlos muy similar, con apoyo en ritmos aflamencados (especialmente bulerías y rumbas), utilización profusa de la iconografía y resortes de la tradición vinculada al flamenco, letras de tipo popular y voces con fraseos y melismas aflamencados. A pesar de estar a la sombra de Triana, Alameda siempre ha tenido un estilo que le distinguía, un flamenco más arraigado y unas guitarras menos distorsionadas. Lo que más los asemeja es el canto a la vida y la esperanza, presentes en todas las canciones de ambos grupos, así como la utilización de los teclados que le dan a este rock andaluz sus aires progresivos.

El grupo se creó en 1977 y fue Gonzalo García-Pelayo, productor ya de Triana y poco después también de Medina Azahara, quien les consiguió su primer contrato discográfico. Alameda consiguió vender de su primer Lp titulado también Alameda (1979) más de cien mil copias, un éxito comercial apabullante para la época (en ese mismo año, colaborarían en el mítico disco La leyenda del tiempo de Camarón). Antes de su separación en 1983 grabaron todavía tres discos más. Con motivo de la Expo92 de Sevilla volvieron a unirse para un recital y publicaron todavía otro par de discos. Para quien quiera profundizar en la historia del grupo dejo este enlace de La Fonoteca.

  

Estos desnudos (1980) fueron realizados por Manolo Cáceres en los locales de la Agrupación Fotográfica Extremeña de Badajoz (entonces en la calle Arco Agüero, hoy en la Plaza de la Soledad nº 14, frente a la Iglesia de la Soledad): se habían comprado nuevos focos y Toto se prestó para la sesión.

Quijote con anotaciones de Toto Estirado

- - 0 - -

Silvio le confiesa a Jesús Quintero que se siente heredero de Presley, de "Elvis Preslisss", pero cuando escucho este Rezaré (¡cuerpo a tierra!) que dedica a todas esas Vírgenes que son la misma, reina de las mujeres "aunque no sean vírgenes" que Silvio "tampoco es un San José carpintero", y que interpreta "de violenta pasión prisionero" como un santo ateo, se me hace más un Adriano Celentano autóctono que canta un rock emocionado en lugar de una saeta al compás del paso de un paso de la Semana Santa sevillana. Como Toto, Silvio tuvo su cameo en Vivir en Sevilla, la comentada película de Gonzalo García-Pelayo, junto a su amigo Miguel Ángel Iglesias que en el hilo argumental se debate entre una morenaza nativa y una falsa rubia oxigenada del norte, como se debate Silvio entre el flamenco y el rock.
Probablemente la merluza que "el auténtico Bertoni" exhibe en esta escena rodada en el año 1978 sea la misma que le acompaña todavía años más tarde en la entrevista con Quintero, laboriosamente mantenida trago a trago, vaso a vaso, verso a verso, y probablemente la misma que (le) llevó hasta la muerte. Y es que a "Silvio le inspira el alcohol".
Silvio Fernández Melgarejo, Silvio, nació en La Roda de Andalucía, Sevilla, el 8 de agosto de 1945, y murió en Sevilla el 1 de octubre de 2001. Si quieren acercarse a la inconmensurable desmesura de su vida gasten una hora de la suya con A la diestra del cielo. Silvio un cantaor rockero, documental de Paco Bech del 2007.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Toto Estirado + (IX)

Cuadro de Toto Estirado, propiedad de Manolo Cáceres

Hace ya aproximadamente tres meses que el amigo Tete1960 publicó en Divagando... una fotografía de Toto realizada por Manolo Cáceres. Puesto en contacto con Manolo, me remitió algunas de las imágenes que traigo por aquí junto a varias anécdotas de su vida en relación con José Antonio Estirado que vienen al caso, justo ahora, tras la anterior entrada de este blog dedicada a la “etapa sevillana” del torero y pintor, y que, como corresponde en estos casos, completamos y pulimos recientemente ante un par de gin tonics.

Manolo, de apellido Cáceres, nació en Mérida en 1951, pero vive en Badajoz desde 1973. Tenía nueve años cuando su madre le regaló una Kodak Baby Brownie y su tío Valentín lo inició en las artes del laboratorio; a partir de entonces jamás lo ha abandonado su afición por la fotografía que desde hace tiempo es ya también su profesión.

Pasó su adolescencia entre guitarras, primero bajista y después solista, en diversos grupos de su augusta ciudad natal, cuyos nombres, todos curiosos y divertidos, transcribo: Los Tornados, Los Bufones, Los Burgueses, Los Senadores, Los Yanquis y Clan Session. Al finalizar el bachillerato, allá por el año 1968, se fue a Sevilla a preparar oposiciones. Allí vi por primera vez a Los Bombines –me cuenta Manolo Cáceres– y quedé prendado de su solista Manolo Regato.

Los Bombines: en cuclillas Manolo Regato

Tiene escrito el periodista Antonio Burgos en su Memoria de Andalucía que “en la barbería de Curro el de Los Remedios, Francisco Rodríguez, quedan los recuerdos de los años del arranque de la música andaluza que habría de dar origen a Smash, a Triana, a Goma, a Alameda. Escribo la memoria de un olvido si pongo los nombres de Los Mercury, de Los Lentos, de Los Búhos... Claro que los que más sonaban eran Los Bombines, porque tocaban en El Oasis y salían en todas las guías de espectáculos de Radio Sevilla”.

Y el post Tiempos Nuevos del blog Blogin' in the wind, cuya lectura recomiendo para ampliar lo que hoy contamos aquí, dice que “Manuel Regato fue un músico bastante conocido e importante de la escena de los años ’60. Era el guitarrista de Los Players, que fue el grupo que introdujo en Sevilla los sonidos de Liverpool. Como eran bastante jóvenes tuvieron que hacer la mili y se disolvieron y Regato pasó a formar parte de Los 5 Mercury. Este nuevo grupo estaba formado por la unión de dos de los componentes de los X-5, uno de ellos el batería Silvio, y otros dos componentes de Los Mercury, además del guitarra principal que era Manuel Regato. Los 5 Mercury eran muy apreciados por los americanos y viajaron muchas veces a tocar para ellos a Rota y a Morón”. De la desmesura del mítico y omnipresente en el ambiente musical sevillano Silvio Fernández Melgarejo, amigo de nuestro Toto Estirado, comentaremos al final.

Más tarde –continúa Manolo Cáceres– descubro otro tipo de música (“underground”) en donde se notaba ya la influencia americana en Sevilla y que para nada tenía que ver con lo que se había estado haciendo hasta ese momento. Era la época de Smash a los que vi por primera vez en el Club Yeyé que con su “jaula de oro” era el sitio de moda entonces.

Interior de El Club Yeyé con su "jaula de oro" (recreación)

Con Los Smash coincidí días después en el portal del edificio donde vivía, calle Virgen de Luján en Los Remedios: daba la casualidad de que tenían un piso en mi mismo bloque. Estuve charlando un rato con el grupo manifestándoles mi admiración; con ellos iba Toto, con el que también conversé creyendo entonces que formaba parte de la banda. Días después volvimos a vernos y me comentó sobre la amistad que le unía al grupo y su afinidad con ellos “en otro tipo de cosas”; también me contó, en este o en algún otro encuentro posterior, que estaba pintando un graffiti en la pared de unos pisos de la calle República Argentina.

También por entonces me enteré de que los Smash iban a tocar en el Aula Magna de la Universidad de Sevilla y fui al concierto. Tocaron el "Paint it Black" mejor que los propios Rolling Stones: ¡Increíble! ¡Cómo tocaban! ¡Cómo sonaban! ¡No había visto tocar a nadie como Gualberto! La noche siguiente volví a coincidir con Toto por los Remedios y le estuve hablando acerca de Smash y su concierto pero él "estaba y no estaba".

Cuenta Rufino González, el empresario que hacia 1966 abrió el Club Yeyé, donde la Puerta Real y en lo que hasta ese momento era el Cine Alfonso XII y siglos antes casa de Hernando Colón, hijo del Almirante, que aquello fue Templo de la Juventud donde actuaron grandes grupos del pop y rock nacional y los más importantes de Sevilla, y que quien primero pisó llena de osadía la "jaula de oro", suspendida en lo alto y dónde se metía junto a un par de parejas una chica que bailaba a ritmo frenético, fue María Jiménez, conocida por entonces como la "Gitana Yeyé".

De la mezcla del famenco andaluz y el rock que venía de las bases americanas e impulsado por el avispado productor Gonzalo García-Pelayo nació, entre otros grupos, Gong, con la participación de Silvio a la batería y, ocasionalmente, de Miguel Ángel Iglesias a la percusión y voces, los alter ego de Gonzalo, con posterioridad actores secundario y protagonista respectivamente de Vivir en Sevilla, la ya comentada película rodada en 1978 donde Toto tuvo su cameo. Más tarde, tomaron el relevo Los Smash, el grupo más potente, más líder, de la historia del rock en Sevilla.

Gong: tras Manuel Marinelli (teclados, en el centro),
Miguel Ángel Iglesias (batería) y Silvio Fernández (bajo)

Copio y pego de la Wikipedia con algún añadido que Smash fue un grupo español de blues-rock y de rock progresivo y psicodélico, originario de Sevilla y pionero del rock andaluz, que estuvo activo entre 1968 y 1973. Sus primeros integrantes fueron Julio Matito (bajo y voz), Gualberto García (guitarra), Henrik Liegbott (guitarra y violín eléctrico) y Antonio Rodríguez (batería); hasta su boda con una adinerada aristócrata británica, Silvio estuvo con ellos a cargo de la percusión.

La banda empezó su actividad en 1968 y se hizo pronto conocida en el ambiente underground español. A la publicación de varios singles (Scouting, I Left You, Decission, Well You Now…) le siguió la de dos LP's, Glorieta de los lotos (1970) y We come to smash this time (1971). El grupo renovó su sonido a finales de 1971, integrando al cantante y guitarrista flamenco Manuel Molina (miembro después del dúo Lole y Manuel). El sencillo El garrotín, construido sobre el palo flamenco del mismo nombre, con letra en castellano e inglés, fue un gran éxito comercial. El grupo exploró este nuevo camino en varias canciones, que fueron recopiladas en 1978 como cara A del LP Vanguardia y pureza del flamenco, cuya cara B presentaba al cantaor Agujetas con el guitarrista Manolo Sanlúcar.

Smash (de izquierda a derecha): Julio Matito (bajo y voz), Gualberto García (guitarra),
Silvio Fernández (percusión), Antonio Rodríguez (batería) y Henrik Liegbott (violín eléctrico)

La visión del grupo se hace explícita en el texto Cosmogonía de la estética de lo borde, donde afirmaban que no se trata de hacer "flamenco pop" ni "blues aflamencados", sino de corromperse por derecho, y sólo puede corromperse uno por el palo de la belleza... La diversión no es el cachondeo, sino la bronca que te pega la belleza. Imagínate a Bob Dylan en un cuarto, con una botella de Tío Pepe, Diego del Gastor a la guitarra y la Fernanda y la Bernarda de Utrera haciendo compás. Y dile a Bob Dylan que cante sus canciones. ¿Qué le entraría a Bob Dylan por ese cuerpecito? Pues lo mismo que a Manuel Molina cuando empieza a cantar por bulerías con sonido eléctrico "aunque digan lo contrario, / yo sé bien que esto es la guerra, / puñalaítas de muerte / me darían si pudieran".

El grupo se disolvió en 1973; la muerte temprana del bajista Julio Matito en 1979 frustró un intento de reagrupación al final de esa década. Gualberto, líder de Smash, continuó explorando la fusión del rock progresivo y la música hindú con el flamenco. Antonio Rodríguez, Antoñito "Smash", ha colaborado con otros artistas como Goma, Pata Negra, Silvio y Luzbel y Kiko Veneno. En los últimos años, la banda se ha reunido en ocasiones puntuales para celebrar su legado.

Smash: carátulas de sus LP's Glorieta de los Lotos (1970)
y We Come to Smash this Time (1971)

Confirmando el relato de Manolo Cáceres, leo en la página 61 del ABC de Sevilla del jueves 4 de diciembre de 1969 lo siguiente: ACTUACIÓN DE LOS SMASH EN LA FACULTAD DE DERECHO.- Mañana, a las ocho de la tarde y en el aula de Cultura de Derecho, actuará el conjunto de música “undergraund” Los Smash, continuando el I Festival de la Cultura que organiza el Grupo Esperpento. Precio de la entrada, 25 pesetas. Abono para todos los espectáculos, 100 pesetas. Y aquí pueden escuchar una rudimentaria grabación de un directo del "Paint it black" de Los Smash, que quizá sea el de aquella noche.
(Continuará...)