viernes, 18 de mayo de 2012

Visitas

Tras dos meses y medio y treinta entradas publicadas desde la primera, en este otras voces, otros ambitos, me hace ilusión colocar el gadget "total páginas vistas" al final del margen derecho.

Blogger ofrece unas completas estadísticas con el número de visitas en el momento de la consulta, a lo largo del día, durante la última semana o mes, o desde el inicio del blog. También se indican las entradas más vistas durante estos períodos o incluso desde qué países se accede, mostrados en el mapamundi con un verde de intensidad proporcional al número de visitas.

Otras voces, otros ámbitos - Páginas vistas por países: TOTAL

Otras voces, otros ámbitos - Páginas vistas por países: último MES

Otras voces, otros ámbitos - Páginas vistas por países: última SEMANA

La mayoría de visualizaciones (ver mapa TOTAL) se realizan desde España. Como es natural, le siguen los países hispanohablantes, por este orden Méjico, Argentina, Colombia, Estados Unidos (con Alaska), Chile, Venezuela y Perú. Desde Brasil se han visto algunas páginas (ninguna desde la vecina Portugal a pesar de que Badajoz, mi ciudad, está pegada a la frontera) y también ¡sorpresa! desde Rusia. Durante el último MES no aparece Rusia pero se resalta ¡Argelia!, y durante la última SEMANA no están Venezuela y Perú pero se incorporan Francia e ¡Irak!.

Ignoro si todos estos visitantes tan sólo se paran para ver los santos o si alguno, además, se entretiene con la lectura de lo escrito. En cualquier caso, gracias y saludos a todos aquellos que se interesan por lo tratado en este blog.

domingo, 13 de mayo de 2012

Clotilde también resplandece

 
Joaquín Sorolla - Desnudo de mujer -Clotilde- (1884)

El valenciano Joaquín Sorolla (1863-1923), con más de 2.200 obras catalogadas, ha sido uno de los pintores españoles más prolíficos. Por su característica atención a los efectos de la luz, su madurez artística se define como "luminista", término utilizado para etiquetar el estilo de los últimos pintores impresionistas o neoimpresionistas de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Desde el pasado marzo y hasta el próximo abril, la exposición "Clotilde de Sorolla" en el museo del pintor en Madrid, muestra más de una treintena de lienzos junto a numerosos dibujos, fotografías, notas y objetos del pintor y su pareja. Además de musa, esposa, madre y mujer avanzada para su tiempo, Clotilde García del Castillo es la artífice del museo que lleva el nombre de su marido cuando en 1925 dictó testamento donando todos sus bienes al Estado español para fundar el centro.

El lienzo inacabado mostrado arriba acaba de ser rescatado y se expone por primera vez. Como por aquí un bochonorso calor, venido de golpe que no de improviso pues cada año ocurre así en mayo, añade a mi natural pereza una coyuntural desgana, aprovecho que los ados me ponen a uevo un estupendo análisis escrito por Suzana Mihalic en el último XLSemanal para la serie "Como mirar un cuadro" que, sin sonrojarme lo más mínimo, reproduzco íntegro a continuación a fin de evitarme nuevos esfuerzos.

Sorolla trabajando con Clotilde de modelo (1904)

1. La esposa: una modelo anónima.
Sorolla hizo numerosos retratos de su mujer, Clotilde, a lo largo de su vida. Algunos eran cuadros formales en los que ella siempre aparecía como una mujer elegante, moderna y cosmopolita. En otros, como en esta escena íntima en la que aparece como una modelo anónima, irrumpe en toda su voluptuosidad. La obra es de 1884 y ha sido rescatada de los almacenes del museo. Por el perfil y otros detalles, los expertos confirman que se trata de Clotilde García del Castillo.
2. La composición: en vertical.
El cuerpo de una joven Clotilde fue pintado cuatro años antes de que ella y el artista contrajeran matrimonio. Ocupa toda la composición en vertical, con un cuerpo estilizado, girado ligeramente hacia la derecha. Los brazos, estirados en un gesto natural y espontáneo, colocan una vasija de cerámica en un estante. Su cuerpo, sólido y equilibrado, que evoca a las estatuas de la Antigüedad, parte el lienzo por la mitad.
3. El género artístico: el desnudo.
Sorolla pintó muchos desnudos, sobre todo de sus hijos, jugando o nadando en la playa, y también de Clotilde. Su estancia en Roma a partir de 1885 le permitió descubrir a los grandes maestros -antiguos y modernos- de la figura humana, lo que influyó en la forma en la que empezó a representarla, como en esta obra, hasta hacer del escultórico cuerpo de Clotilde, con sus curvas y su pliegues, una figura con reminiscencias mitológicas.
4.- El color: tonos luminosos.
El cuadro es muy luminoso, con un foco de luz concreto, como si los rayos del sol entraran a través de una ventana para iluminar una parte del cuerpo con más intensidad. La claridad contrasta, sobre todo, con el pelo negro de Clotilde. Los tonos de todo el segundo plano -la cortina, las vasijas y el suelo- se funden en una paleta casi monocroma, con tonos grises y verdosos, con algunas pinceladas con pigmento rojo sobre el cuerpo.
5. La pincelada: amplia y gruesa.
En la época de Sorolla se produjeron cambios en los estilos artísticos que dieron una gran libertad al artista para experimentar. Esta libertad rompe con las formas rígidas de las técnicas anteriores y permite variar el trazo. Aquí hay claros contrastes entre pinceladas gruesas y pastosas (con varias capas de pintura) y otras, casi transparentes y rápidas, como las que, con un solo movimiento, sugieren la sombra de una vasija en la esquina superior izquierda.
6. El espacio: el cuadro inacabado.
En la esquina inferior de la izquierda observamos una parte del lienzo que permanece en blanco, en contraste con la esquina opuesta, con un profundo tono negro. Resalta el volumen del espacio, por lo poco habitual que es que Sorolla deje inacabada alguna parte del lienzo. Este detalle resalta, tal vez, la gran importancia que tenía para el pintor la figura central de su mujer y lo poco relevante que le resultaba el resto.

En fin, algo parecido a lo que concluíamos en el post anterior referido a las majas gitanas: que las mujeres desnudas generan resplandor, con el que nos alumbran y nos encienden a un tiempo. Y esto no sólo es achacable al objeto sino que también la mirada tiene su culpa: "Ando cojo, me faltan tu sereno juicio y tus apasionados besos", le escribía un arrebatado Sorolla a su Clotilde.

 Joaquín Sorolla - Desnudo de mujer en rosas -¿también Clotilde?- (1902)

miércoles, 9 de mayo de 2012

Majas gitanas

Francisco de Goya - La Maja Vestida (1802~1805) 95 x 188 cm. Museo del Prado (Madrid)

Francisco de Goya - La Maja Desnuda (1790~1800) 97 x 190 cm. Museo del Prado (Madrid)

La maja desnuda es anterior a la vestida aproximadamente en una decena de años. Son obras de encargo y su primer propietario documentado es Manuel Godoy, Príncipe de la Paz, por cierto nacido aquí en Badajoz en la calle Santa Lucía: en el inventario de sus bienes aparecen como “gitanas”. Mucho se ha especulado con que la retratada sea la Duquesa de Alba (no la actual, aunque alguno así lo sugiera malévolamente dada su edad y natural despendole), pues a la muerte de aquella Cayetana en 1802 todos sus cuadros pasaron a ser propiedad de Godoy; lo más probable es que la modelo haya sido Pepita Tudó, amante y más tarde esposa del susodicho paisano mío.

Las dos Majas de Goya, la desnuda y la vestida, están una al lado de la otra en el Museo del Prado. En ambas pinturas se retrata de cuerpo entero a la misma mujer, recostada en un lecho y mirando directamente al observador. La desnuda, realizada con una gama cromática fría influencia del neoclasicismo, no es un desnudo mitológico, recurso para representar a la mujer ligera de ropa hasta ese momento, sino una mujer real de hueso y carne delicada que el artista se esmera en matizar con sus pinceles. Audaz y atrevida para su época, es la primera obra de arte conocida en la cual aparece pintado el vello púbico femenino. La maja vestida, más colorista, está resuelta con pinceladas más libres y pastosas. Ataviada con un vestido blanco de seda y gasa que se ciñe a su figura de tal forma que se adivinan los senos y el sexo bajo la tela, y resaltada la cintura con una lazada rosa, se completa el atuendo con una chaquetilla corta o bolero de mangas anaranjadas y encajes negros.

La figura de ambas majas está bañada con una luz que las destaca sobre el fondo apagado. La particular luminosidad que Goya da al cuerpo de la desnuda la hace parecer suspendida en un espacio oscuro que ella ilumina: “Una mujer desnuda y en lo oscuro / tiene una claridad que nos alumbra / ...genera un resplandor que da confianza / ...genera una luz propia y nos enciende”, cantaba Serrat los versos del uruguayo Benedetti.

Miguel Rejas - Qué maja! (2007) 75 x 150 cm.

Revisando la Wikipedia y otros sitios de internet para la redacción de estas notas, me entero que ambos cuadros sólo se mostraban a gentes de confianza en un recogido gabinete de la casa de Godoy: al parecer, el lienzo de la gitana vestida estaba colocado sobre el de la desnuda de modo tal que mediante un mecanismo se descubría el desnudo para sorpresa del espectador.

Reconozco que en más de una ocasión estuve tentado de comprar algunas pequeñas láminas o postales de ambos cuadros para jugar a las mariquitas recortables. Pero me lo acabo de encontrar hecho: “Qué Maja!” de Miguel Rejas (el traje es un imán que se pega y despega del cuadro). Al que le interese puede visitar su sitio web "Artrastos".

            Una mujer desnuda y en lo oscuro
            tiene una claridad que nos alumbra
            de modo que si ocurre un desconsuelo
            un apagón o una noche sin luna
            es conveniente y hasta imprescindible
            tener a mano una mujer desnuda.

            Una mujer desnuda y en lo oscuro
            genera un resplandor que da confianza
            entonces dominguea el almanaque
            vibran en su rincón las telarañas
            y los ojos felices y felinos
            miran y de mirar nunca se cansan.

            Una mujer desnuda y en lo oscuro
            es una vocación para las manos
            para los labios es casi un destino
            y para el corazón un despilfarro
            una mujer desnuda es un enigma
            y siempre es una fiesta descifrarlo.

            Una mujer desnuda y en lo oscuro
            genera una luz propia y nos enciende
            el cielo raso se convierte en cielo
            y es una gloria no ser inocente
            una mujer querida o vislumbrada
            desbarata por una vez la muerte.

("Una mujer desnuda y en lo oscuro" de Benedetti
incluida en "El sur también existe" -1985- de Serrat)

sábado, 5 de mayo de 2012

Nuevo enredo: la bolsa y la vida


Eduardo Mendoza (Barcelona, 11 de enero de 1943), hijo de un fiscal y una ama de casa, estudió el primer año en una escuela de monjas de Nuestra Señora de Loreto, el siguiente en una de las Mercedarias y, finalmente, a partir de 1950, en el colegio de los Hermanos Maristas. Después de licenciarse en Derecho en 1965, viaja por Europa y al año siguiente consigue una beca en Londres para estudiar Sociología. A su regreso a Barcelona en 1967 ejerce la abogacía en la asesoría jurídica del Banco Condal, que abandona en 1973 para irse a Nueva York como traductor de la ONU. En 1983, Mendoza, que sigue ganándose la vida haciendo traducción simultánea en organismos internacionales, vuelve a su ciudad natal tras varios viajes a Ginebra, Viena y otras capitales. En 1995 comenzó a impartir clases en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. (De la Wikipedia).

El recién publicado "El enredo de la bolsa y la vida" está protagonizado por el mismo anónimo detective de "El misterio de la cripta embrujada" (1979), "El laberinto de las aceitunas" (1982) y "La aventura del tocador de señoras" (2001), ya hace tiempo expulsado del manicomio en el que residía y convertido en peluquero. Siempre en su Barcelona natal, parodiando el género policiaco, Mendoza construye con extrafalarios personajes situaciones esperpénticas que se leen con una permanente sonrisa y ocasionales carcajadas.

Desde su primera novela "La verdad sobre el caso Savolta" (1975), Premio de la Crítica, hasta "Riña de gatos. Madrid 1936" (2010), con la que obtuvo el Premio Planeta, Mendoza se ha consolidado como uno de los autores con mayor éxito de ventas. Ahora bien, si quieren degustar al mejor Mendoza, invirtiendo la proporción entre broma y gravedad mas siempre con tierna ironía, no dejen de leer "La ciudad de los prodigios" (1986), novela en que se muestra la evolución social de Barcelona entre las exposiciones universales de 1888 y 1929, considerada por la crítica literaria como su obra cumbre, y los relatos agrupados en  "Tres vidas de santos" (2009).

- - o - -

"Habíamos salido a ganar: podíamos hacerlo. La, valga la inmodestia, táctica por mi concebida, el duro entrenamiento a que había sometido a los muchachos, la ilusión que con amenazas les había inculcado eran otros tantos elementos a nuestro favor. Todo iba bien; estábamos a punto de marcar; el enemigo se derrumbaba. Era una hermosa mañana de abril, hacía sol y advertí de refilón que las moreras que bordeaban el campo aparecían cubiertas de una pelusa amarillenta y aromática, indicio de la primavera. Y a partir de ahí todo empezó a ir mal: el cielo se nubló sin previo aviso y Carrascosa, el de la sala trece, a quien había encomendado una defensa firme y, de proceder, contundente, se arrojó al suelo y se puso a gritar que no quería ver sus manos tintas de sangre humana, cosa que nadie le había pedido, y que su madre, desde el cielo, le estaba reprochando su agresividad, no por inculcada menos culposa. Por fortuna doblaba yo mis funciones de delantero con las de árbitro y conseguí, no sin protestas, anular el gol que acababan de meternos. Pero sabía que una vez iniciado el deterioro ya nadie lo pararía y que nuestra suerte deportiva, por así decir, pendía de un hilo. Cuando vi que Toñito se empeñaba en dar cabezazos al travesaño de la portería rival ciscándose en los pases largos y, para que negarlo, precisos, que yo le lanzaba desde medio campo, comprendí que no había nada que hacer, que tampoco aquel año seríamos campeones". Partido de fútbol entre pacientes de un psiquiátrico con que se inicia "El misterio de la cripta embrujada" (1979).

"Lugar de aterrizaje: Sardanyola. 07:00 Cumpliendo órdenes (mías) Gurb se prepara para tomar contacto con las formas de vida (reales y potenciales) de la zona. Como viajamos bajo forma acorpórea (inteligencia pura - factor analítico 4800), dispongo que adopte cuerpo análogo al de los habitantes de la zona. Objetivo: no llamar la atención de la fauna autóctona (real y potencial). Consultado el Catálogo Astral Terrestre Indicativo de Formas Asimilables (CATIFA) elijo para Gurb la apariencia del ser humano denominado Marta Sánchez". Del comienzo de "Sin noticias de Gurb" (1991), originalmente publicado por entregas en el diario El País).

Informe del Pollo Morgan, de profesión estatua viviente ataviada de doña Leonor de Portugal, que con regia pose ha pasado toda la mañana vigilando las entradas y salidas del portal de la casa de Rómulo el Guapo, personaje enredado en el secuestro de Ángela Merkel: "A lo largo de la mañana pocas personas habían salido del edificio y menos habían entrado. De las que habían entrado, dos eran del grupo de las que previamente habían salido, y cuatro habían entrado sin haber salido antes, pero habían salido al cabo de un rato; una había entrado y todavía no había salido. De las que habían salido sin haber entrado, dos habían vuelto a entrar y los demás todavía no habían entrado. De "El enredo de la bolsa y la vida" (2012).

Fotografías frontal y posterior del alienígena Gurb bajo la
discreta apariencia del humano denominado Marta Sánchez.

lunes, 30 de abril de 2012

El nacimiento del tiempo


Estos días atrás, el profesor de Lengua y Literatura D. Antonio Burgos citaba a San Agustín en unas breves pero emotivas palabras que de forma improvisada nos dirigió a los reunidos en el porche del patio del Instituto Zurbarán de Badajoz para celebrar los más de 25 años transcurridos desde que abandonamos sus aulas tras cursar el Bachillerato y el COU: "¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicarlo a quien me lo pregunta, no lo sé" *.

Acabo de terminar la lectura de "El nacimiento del Tiempo" (Tusquets Editores, Colección Fábula nº 339, Enero 2012, Rústica, 98 páginas) de Ilya Prigogine, eminente físico y químico, investigador y profesor universitario belga de origen ruso (Moscú 1917 - Bruselas 2003) que fue galardonado con el Premio Nobel de Química en 1977. Prigogine, además de hombre plenamente dedicado a su profesión ha sido un gran humanista: "La verdad es que yo mismo me siento un ser híbrido, interesado por las dos culturas: las ciencias humanísticas y las letras por un lado, y las ciencias llamadas exactas por el otro". Una de sus pasiones ha sido el tiempo y todo lo que este concepto conlleva: su origen en el universo, su posible irreversibilidad, el futuro del cosmos...

El mencionado librito transcribe dos conferencias impartidas en Milán y Roma en 1984 y 1987 sobre el nacimiento del tiempo y su papel creativo. Son exposiciones claras y brillantes, accesibles para cualquiera y de total actualidad pese a los últimos avances en astrofísica y cosmología. También incluye una completa nota biográfica y una extensa entrevista que nos servirán para conocer la vida, las ideas y los notables logros del autor.

A continuación intento hilar un texto ordenado que resuma el discurso expuesto por Prigogine a lo largo de las páginas de este libro, atreviéndome incluso con alguna anotación personal.

Ya hace aproximadamente 2.500 años que Aristóteles expresó en su obra "Física" la que parece continúa siendo la mejor definición del tiempo: "es el número, o la medida, del movimiento según el antes y el después". Pero para Aristóteles, como para la mayoría de los filósofos antiguos y medievales, la palabra movimiento equivalía a cambio: decían que todo lo que cambiaba se movía de la potencia al acto, es decir, de la posibilidad a la realidad. Por tanto, en un sentido amplio, el tiempo sería la dimensión del movimiento o del cambio y si nada cambiara o se moviera no habría tiempo.

Es el observador, el hombre, la conciencia, lo que crea el tiempo, el cual no existiría en un universo sin hombres y sin conciencia. Incluso podríamos añadir que sin conciencia tampoco existiría el universo.

Pero el tiempo, ¿tiene un inicio? Volviendo a Aristóteles, tras un análisis sobre el instante, concluía con la tesis de que el tiempo es eterno, y que en realidad no se puede hablar de que tuviera un inicio. Hoy convenimos, según el modelo estándar, que el inicio del tiempo y del espacio es el Big Bang y que por tanto es el universo el recipiente del espacio y del tiempo. Podemos reconstruir lo sucedido a partir de esta singularidad pero gran parte del esfuerzo científico actual se concentra en determinar lo acontecido en este primer instante del universo.


Mas corrige Prigogine: ¿Cómo ha aparecido el tiempo en el universo? ¿En el momento del Big Bang? Me gustaría tratar de mostrar como en cierto sentido el tiempo precede al universo; es decir que el universo es el resultado de una inestabilidad sucedida a una situación que le ha precedido; en conclusión, el universo sería el resultado de una transición de fase a gran escala.

Trata a continuación de la gravitación y el calor, y de la entropía, que según el segundo principio de la termodinámica,  tiende a incrementarse con el tiempo: disipación de la energía, evolución hacia el desorden, irreversibilidad de las reacciones químicas y de los fenómenos biológicos. Pero la producción de entropía contiene siempre dos elementos dialécticos: un elemento creador de desorden (desequilibrio) pero también un elemento creador de un nuevo orden (equilibrio) siempre ligados. Así, la evolución del universo no ha sido en la dirección de la degradación sino en la del aumento de la complejidad.

Si se acepta esta dualidad de energías positiva y negativa, se puede concebir un universo con energía total nula: la energía de la materia compensa la de la gravitación y la energía total permanece constante, como se verifica por otro lado en el caso del vacío absoluto en el que no hay ni materia ni gravitación. El universo, como nosotros lo vemos, es entonces el resultado de una transformación irreversible, un "desacoplamiento" que produce un campo de gravitación y un campo de materia, y proviene de "otro estado físico". El nacimiento de nuestro tiempo no es, pues, el nacimiento del tiempo. Ya en el vacío fluctuante preexistía el tiempo en estado potencial. En este sentido, el tiempo no ha nacido con nuestro universo: el tiempo precede a la existencia, y podrá hacer que nazcan otros universos.

A partir de aquí hay que pensar el universo como una evolución irreversible: el tiempo, en cuanto reversibilidad, es ilusión. Debemos proponer la imagen de un universo en el cual la organización de los seres vivientes y la historia del hombre ya no son accidentes extraños al devenir cósmico, y considerar el tiempo como aquello que conduce al hombre y no al hombre como creador de tiempo: la vida es el tiempo que se inscribe en la materia. Y no podemos prever el porvenir de la vida, o de nuestra sociedad, o del universo; la lección del segundo principio de la termodinámica es que nunca podemos predecir el futuro de un sistema complejo, que este porvenir permanece abierto, ligado como está a procesos siempre nuevos de transformación y de aumento de la complejidad: el tiempo es creación.


(*) "¿Qué es, pues, el tiempo? ¿Quién podrá explicar esto fácil y brevemente? ¿Quién podrá comprenderlo con el pensamiento para hablar luego de él? Y, sin embargo, ¿qué cosa más familiar y conocida mentamos en nuestras conversaciones? Y cuando hablamos de él, sabemos sin duda qué es, como sabemos o entendemos lo que es cuando lo oímos pronunciar a otro. Quid ergo est tempus? Si nemo ex me quaerat, scio; si quaerente explicare velim, nescio. ¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicárselo a quien me lo pregunta, no lo sé. Lo que sí digo sin vacilación es que sé que si nada pasase, no habría tiempo pasado; y si nada sucediese, no habría tiempo futuro; y si nada existiese, no habría tiempo presente. Pero aquellos dos tiempos, pretérito y futuro, ¿cómo pueden ser, si el pretérito ya no es y el futuro todavía no es? Y en cuanto al presente, si fuese siempre presente y no pasase a ser pretérito, ya no sería tiempo sino eternidad. Si, pues, el presente para ser tiempo es necesario que pase a ser pretérito, ¿cómo deciros que existe éste, cuya causa o razón de ser está en dejar de ser, de tal modo que no podemos decir con verdad que existe el tiempo sino en cuanto tiende a no ser?”. Agustín de Hipona, Confesiones Libro XII.

sábado, 28 de abril de 2012

Femenina proportione

 

Florence Colgate ha sido galardonada con el título de la cara más proporcionada y perfecta del mundo. Compitió contra otras ocho mil chicas en un certamen organizado en Gran Bretaña por una cadena de televisión y una firma de cosméticos. Las participantes debían presentarse sin maquillaje y quedaban fuera del concurso las que estuvieran operadas o se hubieran inyectado botox.

Además de su melena rubia, tez blanca, ojos azules, pómulos levemente marcados y labios carnosos, los jueces valoraron la simetría y dimensiones ideales de su rostro: la distancia entre las pupilas debe ser equivalente a menos de la mitad del ancho total del rostro, en su caso a = 44% b, y además la distancia entre los ojos y la boca debe ser un tercio de la longitud entre la barbilla y el nacimiento del cabello (por fin entiendo porqué resultan tan feas las calvas de mentón pronunciado), en su caso c = 32,8% d, lo que ya ven ustedes que dada mi naturaleza desconfiada me he tomado la molestia de comprobar.

Florence Colgate, de 18 años, vive actualmente en Dover, al sureste de Inglaterra. Está en el último año de la escuela secundaria y todos los sábados trabaja en un puesto de venta de pescado y patatas fritas llamado “Middle Street Fish Bar”.

A continuación les muestro un detalle de la fotografía ampliada; convendrán conmigo en que tampoco es para tanto: el ojo izquierdo es más pequeño que el derecho, la boca está levemente torcida y uno de los surcos nasogenianos resulta marcado en exceso. Al final resultarán ciertos los rumores de que el presidente del jurado se empeñó en valorar también sus senos rotundos y sus piernas largas y bronceadas, amén de su aroma a pescado fresco de los sábados por la noche.

 

Viene al caso la inclusión en este mismo post de la siguiente fotografía para que ustedes puedan comparar y valoren la total "desproporción" de la figura de Madonna. "La galería neoyorkina Bonhams la saca a subasta y espera que su venta supere los 6.000 euros. La instantánea de la cantante fue tomada en 1990, tenía entonces 32 años, por el fotógrafo de "Vogue" Steven Meisel y quedó descartada del libro que Madonna publicó en 1992. En las páginas de "Sex", se sucedían textos escritos por la reina del pop, en los que descubría sus fantasías y reflexiones sexuales, con fotos que llegaron a describirse por la crítica como pornográficas y sadomasoquistas". (Del periódico Hoy).

Para todos aquellos que necesiten verificar el alcance de tamaña
"desproporción" (y además, fumando) dejo el siguiente enlace:

sábado, 21 de abril de 2012

Elogio de la gordura


El pintor y escultor colombiano Fernando Botero (Medellín, 19 de abril de 1932), que acaba de cumplir 80 años, es el más reconocido y cotizado artista vivo latinoamericano. "Botero: una celebración", desde hace un mes en el Palacio de Bellas Artes de México DF, recopila 177 obras en la mayor muestra de su carrera artística realizada hasta la fecha.

Su original estilo figurativo con personajes de volumetría exagerada es reconocido por todos. Aunque en su obra más reciente Botero denuncia los horrores de la tortura, su variada temática abarca desde retratos de hombres y mujeres en su cotidianeidad, figuras y hechos históricos, reinterpretaciones de clásicos del arte, hasta objetos, animales y paisajes, siempre ejecutados con vivo colorido. Su crítica mirada detallista es irónica o mordaz al mismo tiempo que ingenua y tierna.

Dicen los médicos que la esperanza de vida de los gordos es menor que la de los magros. Pero contemplando estas pinturas a mí me parece que los tiempos de sus escenas son más demorados y sus vidas parecen transcurrir más lentas y apacibles.

Dejo aquí alguna de las clásicas gordas del pintor para quienes como Gurruchaga así las prefieren. Exceso de formas y mórbido desparrame: Fernando Botero el artista que ensalza la gordura.